Compartir

La que en 2011 surgiera como una aplicación para encontrar (y abordar) un taxi libre bajo el nombre de Easy Taxi, hoy reúne a medio millón de conductores a nivel global, y dejó atrás el apellido para ampliar sus líneas de negocios. En México ya opera en ocho ciudades además de la capital (Guadalajara, Monterrey, León, Cancún, Querétaro, Puebla, Mexicali y Playa del Carmen), y tiene presencia en Latinoamérica, Medio Oriente y África.

¿Cómo consiguió posicionarse a nivel mundial a poco más de cinco años de iniciar operaciones? Gracias al marketing de experiencias.

Easy Mexico

Al rescate del corazón

“En México, el traslado promedio en taxi es de 15 minutos; sin embargo, éste se puede duplicar si hay mucho tráfico”, comenta Marcos. Esta es la ventana de oportunidad en la que se puede conquistar al usuario del servicio. Mientras que su competencia cosechó sus primeros triunfos en posicionamiento de marca al ofrecer comodidades a bordo, como botellas de agua y la opción de escuchar la música de preferencia del pasajero, Easy fue más allá por medio del diseño de experiencias trascendentes.

Como parte de una generación millennial, el fundador de la plataforma y su equipo sumaron a su filosofía de negocios la economía colaborativa. Esto los llevó a tomar los datos obtenidos a partir del big data arrojado por la misma aplicación para diseñar experiencias “sobre ruedas” de la mano de aliados estratégicos. De esta manera, podrían ofrecer entretenimiento y amenidades como valores agregados sin incrementar su presupuesto original.

Tan sólo en 2016, se lanzaron en Ciudad de México tres aplicaciones que ofrecen viajes en automóviles particulares y taxis afiliados. Pero más allá de preocuparse, la competencia ha despertado la creatividad y la maestría en el manejo de big data por parte del equipo de Easy a nivel regional, que ha enfocado sus esfuerzos en hacer de cada viaje una experiencia inolvidable.

“El universo de las startups permite encontrar más rápido el nicho de mer-ado a conquistar y eso pasó con Easy. Se dio cuenta de que si bien no podía competir con un servicio premium, sí lo hacía con experiencias durante el viaje para conectar con los sentimientos de sus usuarios”, comenta María de los Ángeles. La aplicación encontró en el marketing de experiencias el súper poder de la originalidad para conquistar a su segmento.

EasyAsí, ese año la plataforma lanzó seis campañas a nivel nacional, con el objetivo de que el pasajero tuviera un viaje divertido y memorable o, incluso, que formara parte de una iniciativa altruista –como obsequiar cobijas a niños de la calle durante los viajes de la noche de Reyes–.

Algunas se realizaron en conjunto con compañías como Windows, Fuji, Porrúa y Coca – Cola. “Teníamos el objetivo de cumplir con la experiencia de viajes divertidos y eso nos llevó a lanzar Taxi Karaoke y Windows Car”, explica Marcos.  La estrategia consistió en dotar a determinadas unidades afiliadas a la red Easy de un equipo de karaoke o de una pantalla para navegar en la versión 10 de Windows o jugar XBox con la que el pasajero podía divertirse durante su traslado. También se consintió al nicho intelectual colocando libros de la editorial Porrúa en ciertas unidades, ofreciéndole a la persona la opción de llevárselo o donarlo al final del viaje.

Igualmente hubo estrategias diseña- das para celebrar una fecha en especial, entre las que destacaron la del 14 de febrero de 2016 y la del Día de la Independencia. En el primer caso, si ese día una pareja abordaba un taxi afiliado, podía tomarse una fotografía en equipos Fuji y llevarse la toma impresa al finalizar el viaje como obsequio. “Era extraordinaria la reacción que podíamos provocar con sólo una foto de regalo”, señala Marcos.

Para conmemorar la Independencia de México, la startup diseñó una campaña de cuatro días junto con Fresca, refresco de la familia Coca-Cola. Si durante esos días el usuario pedía un viaje vía smartphone, recibiría de regalo un kit con un sampling del producto y unas bocinas inalámbricas. La experiencia se viralizó en redes sociales y gracias a ello, creció un 150% la demanda de taxis.

La vuelta de tuerca vino al filmar las reacciones y experiencia de los usuarios con una cámara GoPro. Con la autorización del pasajero, Easy fue alimentando su Facebook y Twitter con los videos de quienes abordaban un taxi y eran sorprendidos –y con- quistados– con el detalle. “Logramos crear una comunidad con gustos afines alrededor de la marca”, dice Marcos, orgulloso.

Hoy, con el nombre genérico Easy, la startup ofrece viajes en taxis regulados y automóviles particulares con Easy Taxi e Easy Go; traslados compartidos en Easy Van (servicio piloto ya presente en Lima, Perú) y, servicios de delivery. El plan para México es llevar la aplicación a otras ciudades del norte del país, manteniendo siempre la creatividad y la creación de experiencias como estandarte.

Historia original por Marissa Sanchez

The following two tabs change content below.